Siempre debemos tomar en cuenta que de los frenos depende nuestra seguridad, no solamente nos van a dar grandiosas bajadas, sino que más importante aún, evitarán que tengamos una caída que puede llegar a ser muy grave. Por todo ello debemos estar muy atentos a cualquier signo de desgaste y no dudar en cambiar las zapatas o pastillas de nuestras bicicletas lo antes posible. Puede que sólo tengamos que cambiar un par o todas a la vez, dependiendo del estado de las zapatas y el cableado y forros.

Las zapatas de freno funcionan por la presión que ejercemos con la zapata en la zona de frenado de la llanta. A parte de la presión ejercida es muy importante el buen estado del compuesto para una adherencia correcta, con lo que la frenada será la apropiada.

 

 

Signos de desgaste:

Surcos de la zapata inexistentes: las zapatas presentan un patrón constituido por varios surcos que ayudan a la evacuación del agua y que optimizan el frenado. Cuando los surcos de la zapata son imperceptibles o tienen poco relieve es momento de cambiarla, ya hemos llegado a un desgaste avanzado de la zapata.

Zapata de freno gastada en bicicleta

Desgaste desigual: si la zapata no está bien colocada la superficie se gastará antes por unas zonas que por otras, por lo que aconsejamos observar bien la superficie completa y hacer alguna modificación si aún estamos a tiempo. Si una de las partes ya ha sobrepasado los surcos mencionados antes, debemos cambiarla aunque el resto este en buen estado.

Superficie brillante: para el correcto funcionamiento de la goma, su aspecto debe ser mate, si encontramos una superficie brillante debemos tener cuidado ya que no va a frenar lo suficiente. El brillo no siempre es signo de una zapata desgastada en exceso, en determinadas circunstancias de temperaturas extremas se puede dar este fenómeno incluso en zapatas nuevas, por ello es conveniente revisarlas regularmente.

Perdida de desempeño: el material de la zapata puede perder sus facultades aunque no se haya usado. Si ha pasado bastante tiempo desde que no usamos unas zapatas lo mejor es no tentar a la suerte, ya que lo más seguro es que hayan perdido sus facultades y el compuesto no actúe como debiera ante una frenada.

Soporte de metal: bajo ningún concepto el soporte de metal de la zapata debe contactar con la llanta de la bici.

Debemos tener cuidado al engrasar la bici para que el aceite no caiga sobre la llanta, lo que haría que no frenara bien la zapata al contaminarse y perder adherencia. Te sugerimos que acudas periódicamente a un Shimano Service Center para que un mecánico certificado revise tus zapatas de freno y si es necesario haga su cambio correcto. Shimano recomienda usar siempre piezas originales. Los repuestos originales Shimano se adaptan a las especificaciones exactas exigidas para satisfacer las altas demandas de un sistema con precisión quirúrgica.

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